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El Consejo Nacional de Promoción de Inversiones – CONAPRI, agencia que desde 1990 trabaja en el propósito de promover un entorno de negocios adecuado, a fin de atraer inversiones sostenibles que fortalezcan el desarrollo productivo, comercial y social de Venezuela, ve con preocupación las recientes medidas de ocupación temporal y ventas supervisadas, adoptadas en un grupo de importantes empresas productoras de alimentos.

La inversión, junto con el ahorro, la productividad y el talento, son las principales palancas para el desarrollo económico. Esta labor se ha hecho cuesta arriba por la difícil situación económica del país. El año 2020 arribó con múltiples problemas que no han hecho más que empeorar la situación: caída de la producción y precios del petróleo, sanciones, escasez de combustibles, problemas en el suministro de energía eléctrica, entre otros, y finalmente, una pandemia global, que ha terminado por paralizar el país.

En este ambiente desfavorable, empresas y trabajadores venezolanos han venido realizando un esfuerzo sin precedentes a fin de mantener la producción y distribución de alimentos y otros productos de primera necesidad, así como la prestación de servicios tales como salud, telecomunicaciones, banca, transporte, entre otros, de modo de asegurar el mayor suministro posible a la población, demostrando así su firme compromiso con el bienestar del país.  Adicionalmente, existen empresas, que aun estando imposibilitadas de operar, realizan un importante sacrificio manteniendo los puestos de trabajo de sus colaboradores.

En este ambiente, en vez de medidas de intervención de empresas, debería realizarse un llamado a la colaboración y al trabajo en equipo, a fin de generar soluciones que la nación y los sectores más vulnerables requieren.

Medidas de intervención limitan la capacidad de producción, distribución y comercialización cuando más se necesitan, pero además vulneran la confianza, despiertan temor y desánimo en los agentes que producen para el país, y terminan por desestimular la inversión y el ánimo de trabajo que Venezuela necesita más que nunca.

Desde CONAPRI, consideramos contraproducentes estas acciones para los mejores intereses del país, y proponemos una actitud abierta a la colaboración y el trabajo coordinado de todos los actores económicos para superar los desafíos que imponen las actuales circunstancias. Es apremiante avanzar en la búsqueda de soluciones que beneficien a todos los venezolanos. Es necesario robustecer la confianza en los actores económicos y sentar las bases para el inicio de la recuperación económica y de la reinstitucionalización de Venezuela.

Animamos a las autoridades a establecer condiciones, que lejos de desalentar, incentiven a las empresas a mantener su inversión en Venezuela, en los sectores productivos y clave del país, como son alimentos, servicios básicos, tecnología e innovación.

Reiteramos nuestro apoyo a los esfuerzos e iniciativas de todas las empresas y trabajadores de las diferentes industrias venezolanas que, pese a la situación, en este momento mantienen una posición incondicionalmente constructiva y profundamente solidaria, frente a esta pandemia.

Caracas, 27 de abril 2020