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Ridery: un servicio de traslados seguros se posiciona como «el Uber venezolano»

El rostro detrás de RIDERY viene desarrollando plataformas tecnológicas desde 2005. Su primera experiencia, Librosweb.net, era una temprana iniciativa de e-commerce, donde el 95% de los clientes llamaban por teléfono para hacer sus compras y pagaban con cheque, y del lado de sus proveedores, las editoriales, sólo una aceptaba pedidos por email, todas las demás se manejaban con fax. Para 2013-2014 desarrolló vuelto.com, un portal de ventas para Venezuela al estilo de Mercado Libre. El proyecto fracasó, pero no por ello abandonó su empeño de buscar nuevos retos.

Años más tarde reaparece con Hecho en Venezuela Store, una plataforma donde artesanos y emprendedores venezolanos pueden vender sus productos. La idea original en línea terminó migrando a un show room porque los clientes querían ver los productos y luego se convirtió en tienda física, que sigue operando a pesar de haberse visto afectada por la situación de pandemia.

Ya en 2020, se enfoca en estudiar varios posibles rumbo, pero termina convencido de que será la tecnología y el e-commerce lo impulse su siguiente emprendimiento. Luego de analizar varios modelos de economía colaborativa surge la idea de montar el “Uber” venezolano, pero dato curioso, no contaba con el dinero para hacerlo.
¿Dónde conseguir inversionistas? – se preguntaba. La respuesta llegó por vía de amigo en Barquisimeto, propietario de varios concesionarios, juntaron cuatro personas más y se plantearon un lanzamiento expedito, en solo 3 meses, de una aplicación que ofreciera servicios de traslado con carros particulares en la ciudad de Caracas.
¿Cómo darle respuesta a la gente que nos decía que estábamos locos? – relata Gerson Gómez, hoy socio fundador de RIDERY, una aplicación que ofrece a sus usuarios trasladarlos de forma segura y con estilo.

“Había desconfianza por parte del público debido a la inseguridad, tiempo atrás los vehículos identificados como taxis se prestaban para realizar robos y secuestros, lo que llevó a que los taxistas cada vez tuvieran menos viajes, y menor cantidad de viajes más costoso eran los servicios. El mercado de taxis se redujo muchísimo” – explica.

De allí que una de las principales fortalezas de RIDERY ha sido establecer un proceso de certificación de sus conductores y sus vehículos. Para trabajar con RIDERY los interesados deben pasar una completa entrevista, verificación de datos, documentación y revisión mecánica del vehículo; además de tomar una capacitación sobre el uso de la plataforma.
“Cuando arrancamos no conseguíamos conductores; luego de los 3 meses teníamos solo 100 personas registradas, pero una vez que comenzó la publicidad en YouTube fue exponencial. A las dos semanas teníamos más de 2 mil potenciales conductores, registrados, pendientes por aprobación” – comenta Gerson.

Otro aspecto positivo es que al tratarse de una plataforma tecnológica, permite conectar a las personas de manera más eficiente. La mayoría de sus usuarios son personas menores de 30 años, habituados al uso de este tipo de aplicaciones. A la fecha registran 250 mil descargas, 10 mil viajes semanales en Caracas y 4mil en Barquisimeto, un promedio de 5 minutos de espera y una tasa de clientes repitientes al mes de 48%.

Venezuela, el dorado de Latinoamérica

Según datos de Tendencias Digitales el mercado potencial para este tipo de servicios es de 18% de la población. Y aunque en Venezuela aún está por verse como será el desarrollo, el equipo de RIDERY es muy optimista sobre lo que serán sus resultados en breve.“Queremos ser competitivos dentro de la categoría. Convertirnos en el líder de este tipo de servicio en Venezuela y posicionarnos como el “Uber” venezolano. Si entran los grandes, pueden darse dos escenarios, nos absorben o pasa como en Perú, donde las empresas locales siguen teniendo el liderazgo” – explica Gerson.

Actualmente, el ticket promedio en Venezuela es $5,90 y el margen para el conductor es relativamente alto comparado con otros países, siendo que la comisión de RIDERY es 25%. En Perú el ticket es un poco más de $4 y la comisión puede llegar a ser hasta 30%.En Venezuela hay una serie de necesidades de movilización no atendidas. Esto ha llevado a Ridery a concretar alianzas y desarrollar un “panel corporativo”, para que las empresas pueden despachar viajes para sus colaboradores, llevando un mejor récord y control mensual de los traslados realizados. Este panel está siendo utilizado incluso por algunos hoteles.

“Mientras que en otros países los choferes se organizaron para protestar contra aplicaciones como esta, nosotros en Venezuela recibimos una llamada de la línea de taxis del Sambil. Eran personas con experiencia, de perfil interesante” – relata Gersón, aclarado que si bien la decisión fue no incluir los taxis dentro del Ridery, el contacto abrió la puerta a una estrategia de marketing distinta: Puntos físicos en varios sitios de la ciudad. La respuesta del público ha sido positiva.Además de los viajes personales, también exploran nuevas categorías, de momento solo disponibles en Caracas, como la versión del vehículo compacto, pick up, vans de carga y vans de pasajeros. “Fue el mercado el que llamó preguntando si tenían pickup para trasladar algo” – comenta.

Capital Round

El éxito de la iniciativa los llevó a ofrecer una Serie A que cerró en una primera ronda con 4 millones de dólares. De estos, un millón serán destinados a los planes de expansión a 12 ciudades.

La búsqueda de capitales para su expansión se concentró en inversionistas locales, por lo que terminaron cerrando la ronda con fondos venezolanos. Los fondos extranjeros que se registraron están relacionados con venezolanos que han levantado capitales en Latinoamérica. “Decidimos quedarnos con inversionistas locales. Hemos avanzado muy rápido en estos 5 meses y esperamos seguir avanzando” – comenta.


Fecha:  septiembre 28, 2021
Categorias:   Historias de éxito
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