Nestlé y Unilever anunciaron el jueves adquisiciones de marcas pequeñas y artesanales de alimentos, iniciativas de las gigantes de la industria para impulsar sus ventas con productos considerados éticos o más saludables. Nestlé, la mayor empresa de alimentos procesados del mundo, acordó la compra de Sweet Earth, fabricante estadounidense de comidas que emplea sustitutos de la carne. Es la primera incursión del gigante suizo en el mercado estadounidense de alimentos de origen vegetal como el tofu.

Por su parte, Unilever, el mayor fabricante del mundo de té, compró la marca británica de tés orgánicos Pukka. Euromonitor prevé que el mercado de tés orgánicos crecerá un 22 por ciento y alcanzará los 1.200 millones de dólares para 2021. Los cambios en los gustos y hábitos de los consumidores han remecido al sector de alimentos procesados. Nuevos participantes le quitan cuota de mercado a las marcas tradicionales con el crecimiento del comercio electrónico, las redes sociales y el foco en la salud y la sustentabilidad.

Las empresas no revelaron cuánto pagaron por sus respectivas adquisiciones, pero Unilever indicó que Pukka tiene ventas anuales por 30 millones de libras y un crecimiento de 30 por ciento. Esas cifras deberían impulsar la cartera de Unilever, que incluye marcas como Lipton y PG Tips. Nestlé dijo que Sweet Earth se mantendría independiente de su negocio de comida en Estados Unidos y que su fundadores mantendrían su dirección.