Economía de Venezuela requiere más un plan de estabilización que un ajuste

La Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional realizó la primera sesión de la consulta nacional para la presentación de propuestas para el país, con la participación de expertos económicos. Destacaron la necesidad de recurrir a varias fuentes de financiamiento para llevar a cabo reformas y programas de compensación.

La economía venezolana ya pasa por un proceso de ajuste macroeconómico desde hace varios años, por lo que al tratar de ordenar un plan para sacar al país de la crisis ya no hace falta un programa de shock sino de estabilización.

A esta conclusión llegó un grupo de economistas invitados por la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, para participar en la “Consulta nacional del país que queremos todos: La nueva economía”, coordinado por el ex ministro de Cordiplan, Werner Corrales.

Sostienen que para alcanzar los objetivos de estabilidad económica, se requiere de financiamiento proveniente de varios frentes para llevar a cabo reformas y planes compensatorios; pero también, de la construcción de consenso de todos los sectores del país.

“La inflación y la escasez tienen raíces muy profundas las cuales hay que tratar con una estrategia de estabilización. Tenemos que hacer una reforma institucional profunda, tenemos que hacer depender a la economía mucho más de la competitividad en lugar de la renta”, resaltó Corrales.

Destaca igualmente que el Estado también tiene que limitarse a los bienes públicos, es decir, crear capacidades a través de la educación, a la infraestructura, crear un sistema de justicia que funcione y que proteja la vida y las propiedades de los ciudadanos.

El economista Alejandro Grisanti observa tres etapas durante una transición política y económica. En la primera, que califica de “emergencia”, cree que pueda tener un plazo de 100 a 200 días y en la que se debe subsanar varios aspectos para mejorar el poder de compra y al mismo tiempo, aplicar subsidios directos.

La segunda etapa ya habla de “estabilización económica”, en la que se debe alcanzar un ordenamiento político y económico. Mientras que en una tercera etapa de “reformas estructurales” para tratar de diversificar las exportaciones del país.

“Para ello, es necesario diversas fuentes de financiamiento, especialmente en las etapas de emergencia y de estabilización. Entre ellas, no debemos obviar la relación con China la cual se debe atender como relación de Estado; igualmente con los multilaterales, los mercados financieros de deuda, de las inversiones de empresas petroleras así como el ahorro externo de los venezolanos a través de un plan de incentivos y en un marco de estabilidad”, acota.

Resalta Grisanti que ya la economía sufre de un proceso de ajuste, del cual un nuevo gobierno no tendrá necesidad de ejecutar.

“En el año 1988 antes de aplicarse un plan de ajuste, de 100 dólares que ingresaban al país, alrededor de 90 dólares se dirigía al sector privado. Mientras que para el mes de enero de 2017, se le entrega al empresariado apenas 9 dólares”.

El economista Orlando Ochoa considera que aunque resulta difícil un cambio en la política de exportaciones, es factible elevar la producción de petróleo en 1 millón de barriles diarios en un lapso de cinco años. “Si esto no se hace, no vamos a poder avanzar”.

Sostiene que existen sectores con posibilidades de crecimiento como la agricultura, turismo, tecnología y minería.

Para Ochoa, el principal financiamiento para apalancar el plan de estabilización macroeconómica sí debe proveerse desde el sector petrolero. “Especialmente al momento de ejecutar reformas en el mercado cambiario. La renta petrolera debe ser el plan para masificar la economía y restablecer las instituciones”.

A juicio del economista Ricardo Villasmil coincide en la necesidad de crear programas de compensación, lo cual sostiene es una tarea dura de llevar ya que los ingresos en divisas se invertirán en una primera instancia a la industria petrolera y no a la gestión fiscal.

“Será un proceso difícil, hay un reto político. Es prioritario transformar valores y creencias sobre el papel del Estado y de las competencias de cada una de las instituciones. El tema del liderazgo es importante, hay que informar muy bien al país sobre la decisiones”.

Ronald Balza, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), introdujo el tema de desestabilización macroeconómica generado por la política monetaria y cambiaria que ha ejecutado el Banco Central de Venezuela (BCV), ya que mientras esto no se resuelva no habrá estabilidad ni mejora de la economía.

“Sin visión a largo plazo y con el BCV financiando el déficit, se hace difícil mantener estabilidad económica”, dijo Balza.  

Coincide el economista con que hay diversas maneras de arrancar un plan de estabilización macroeconómica, ya que “es un gran problema empezar un plan de ajuste cuando ya la economía no da para más, porque ya se encuentra en ese proceso de shock”.

Balza acota no olvidar encauzar las inversiones hacia áreas que contribuyen al desarrollo de otros sectores, como la investigación y la tecnología.

Para el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Humberto García Larralde, insiste en la posibilidad de ejecutar acciones que ayuden a superar el rentismo petrolero que  tiene el país.

“El petróleo por sí solo es incapaz de sostener el desarrollo que necesitamos, tenemos que aprovechar esa ventana temporal para desarrollarnos al margen de la renta petrolera. Debemos también olvidarnos de la noción de que el Estado lo resuelve todo”.  

Werner Corrales informó que el trabajo de la comisión especial producirá un borrador para el “Gran acuerdo nacional sobre el país que queremos”, con propuestas estructuradas