Economías digitales

DINERO DEL FUTURO

Los pagos digitales desplazarán al dinero en efectivo. Pero, las criptomonedas digitales no tienen bancos centrales que ayuden en caso de problemas. Los bitcoins encierran muchos riesgos.

Comunicaciones Conapri/Daniel Acosta Montes

No cabe la menor duda, que el dinero en efectivo como le conocemos, en vuelta de pocos años, serán solo piezas de museo a las que se podrá ver a través de un cristal y luego de pagar una entrada (con una tarjeta electrónica, claro está). Cada vez son más los países que le apuestan al manejo del dinero electrónico, también conocido como e-money, efectivo electrónico, moneda electrónica, dinero digital, efectivo digital o moneda digital.

Pero ¿qué es esto de dinero electrónico? No es otra cosa que el efectivo que, o bien se emite de forma electrónica, a través de la utilización de una red de ordenadores, Internet y sistemas de valores digitalmente almacenados como el caso del Bitcoin, o es un medio de pago digital equivalente de una determinada moneda.

Las transferencias electrónicas de fondos, depósitos directos y los giros son ejemplos de dinero electrónico. Asimismo, es un término colectivo para denominar a la criptografía financiera y llamar a todas las tecnologías que lo permiten. Si bien el dinero electrónico ha sido un interesante problema de criptografía, hasta la fecha el uso de dinero en efectivo digital se ha efectuado relativamente a baja escala. Uno de los casos más acertados, es el sistema de tarjeta Octopus en Hong Kong, que comenzó como un procedimiento de pago de tránsito masivo y se ha utilizado ampliamente como un sistema de dinero electrónico.

Singapur también ha implementado un sistema de dinero electrónico para su sistema de transporte público (tren, autobús, entre otros), que es muy similar al de Hong Kong y la tarjeta Octopus, basada en el mismo tipo de tarjeta (FeliCa).Otras aplicaciones exitosas las podemos encontrar en los Países Bajos, conocida como Chipknip; al igual que en Nicaragua, donde es conocida como Tarjeta TUC.

Ahora bien, desde la década de 1970, la utilización de firmas digitales basadas en criptografía de clave pública, ha proporcionado un fuerte control de propiedad y más aún sobre la base de la criptografía de clave pública. Ya en 2008, Satoshi Nakamoto publica un artículo en la lista de criptografía de metzdowd.com donde describe el protocolo Bitcoin y para el 3 de enero de 2009, la red P2P de Bitcoin entra en funcionamiento con la publicación del primer programa cliente, de código abierto, y la creación de los primeros bitcoins.

Es importante resaltar que hasta la invención de bitcoin, era obligado que todos los pagos en el comercio electrónico, se canalizaran a través de entidades centralizadas de confianza,​ generalmente bancos y otras empresas financieras, que gestionaban el seguimiento de todas las transacciones. Aunque existen monedas​ y billetes fabricados por particulares y empresas, normalmente para poder comerciar con bitcoins, se utilizan programas cliente, que pueden ser aplicaciones nativas o aplicaciones web.

Las aplicaciones nativas​ se instalan o se ejecutan directamente en ordenadores o en dispositivos móviles; pero también pueden ejecutarse automáticamente cuando el usuario accede a un navegador web sobre un enlace que cumple con el formato del URI scheme de bitcoin, pero claro está, según la especificación registrada en IANA. (Internet Assigned Numbers Authority   https://www.iana.org/).

Bitcoin Core (https://bitcoin.org/es/descargar) es el único programa que implementa totalmente el protocolo, protegiendo la red, y se considera la referencia en la que se apoyan el resto de clientes existentes. Bitcoin Core necesita descargar completamente la cadena de bloques y almacenarla localmente, y hasta marzo de 2017 ocupaba aproximadamente 110 GB,​ con lo que se recomienda tener paciencia pues puede llegar a tardar varios días y su uso solo es recomendado para usuarios avanzados que deseen aportar a la estabilidad de la red.

Las aplicaciones web solo necesitan de un navegador, y por tanto están accesibles desde todas las plataformas, ya sean de escritorio (Windows, Linux, Mac OS X) o móviles (Android, iPhone, BlackBerry, tabletas, etc). Es importante mencionar que algunas aplicaciones web proporcionan seguridad adicional en el acceso a los bitcoins, mediante la utilización de autenticación de dos factores con mensajes SMS, correo electrónico, dispositivos específicos y Google Authenticator; también existen complementos para la mayor parte de las plataformas de comercio electrónico, como WordPress, Drupal, Zen Cart, PrestaShop, Magento entre otros.

A partir de una única semilla, algunos comerciantes generan carteras deterministas cuyas direcciones Bitcoin se pueden asignar a un pagador diferente para simplificar su seguimiento. Se utiliza el término cartera determinista, para indicar que todas las direcciones de esa cartera están completamente determinadas por la semilla. Es decir, es suficiente con proteger la semilla para generar consistentemente la misma secuencia de direcciones Bitcoin de las que se tiene el control. Las direcciones generadas por una única semilla son virtualmente ilimitadas.​

Cómo funciona y cual es quick de esta nueva modalidad

Bitcoin Core proporciona una API en JSON-RPC para acceder a la red Bitcoin.​ Es habitual que los desarrolladores prefieran programar en modo regtest, que permite desarrollar en una cadena de bloques privada con control total del entorno, creación de transacciones con confirmaciones instantáneas y sin necesidad de gastar bitcoins reales.​

BitcoinJ es una librería popular para el lenguaje Java la cual se conecta directamente a la red Bitcoin y no necesita de entidades de confianza y descarga una versión reducida de la cadena de bloques. Forma parte del código de Multibit29​ y del Bitcoin Wallet para Android y Blackberry OS.30​ pero también se puede acceder a BitcoinJ en Ruby a través de JRuby.

El protocolo bitcoin se apoya sobre la pila de protocolos TCP/IP aprovechando los servicios de TCP, normalmente a través del puerto 8333 aunque se puede cambiar.​ A partir de este protocolo se construye una red de nodos superpuesta a Internet. Los nodos de la red forman una red de pares donde todos los nodos pueden igualmente proveer y consumir servicios mientras colaboran en vía a un servicio de consenso.​

Todo participante de la red Bitcoin tiene una cartera electrónica que contiene un número arbitrario de claves criptográficas. A partir de la clave pública, se obtiene la dirección Bitcoin, que funciona como la entidad remitente y receptora para todos los pagos. Su clave privada correspondiente autoriza el pago solo para ese usuario. Las direcciones no tienen ninguna información sobre su dueño, son generalmente anónimas y no requieren de ningún contacto con los nodos de la red para su generación.​

Es importante mencionar que la moneda artificial bitcoin, o criptomoneda, tiene programado un volumen máximo, es decir, no puede ser multiplicada a discreción. No obstante, las monedas digitales surgen como hongos después de la lluvia. A mediados de abril 2017 había “solo” 782 de esas monedas. A comienzos de mayo eran ya 830 y a comienzos de julio 871. Su valor total sumado pasó de 27.000 a 112.000 millones de dólares.

No obstante, con bitcoins no puede pagarse casi nada. En Fráncfort hay 12 negocios que los aceptan; en Hamburgo, 13; en Berlín, 44 y en Stuttgart y Düsseldorf, dos. En Hamburgo, por ejemplo, es una pizzería, dice Jörg Quitzau, economista del Banco Berenberg. “Es decir, con bitcoins, uno puede alimentarse, pero solo con pizza”, agrega. Quitzay y su colega Henning Vöpel, del Instituto de Economía Mundial de Hamburgo (HWWI), lo analizaron en un estudio con el título “El futuro del dinero, el dinero del futuro”.

A pesar de que su valor aumenta constantemente (actualmente, un bitcoin cuesta unos 2.500 euros), los bitcoins no sirven como medio de conservación de valor, porque el tipo de cambio con relación a las monedas “reales” oscila enormemente. Si uno se ve obligado a vender bitcoins en un determinado momento, puede suceder que lo deba hacer en una fase de debilidad del bitcoin y pierda mucho dinero. Además, el valor del bitcoin a largo plazo tampoco está asegurado.

La realidad, cada vez menos gente paga en efectivo

Eso no quiere decir que no se pueda pagar en forma digital. En Alemania, actualmente el 80 por ciento de las compras se pagan en efectivo. Pero, se estima que hasta 2030 solo será el 50 por ciento. Sobre todo, la gente joven paga con tarjetas bancarias o de crédito.

En otros países, tales como Dinamarca y Suecia, el dinero en efectivo ya casi no desempeña papel alguno. Todo se paga con las tarjetas. En el sur de Europa está autorizado pagar en efectivo solo hasta un determinado monto. En España, el límite son 2.500 euros; en Italia, 3.000 y en Grecia, 1.500. Exceptuadas están las compras de coches. La razón es que así intentan evitarse los negocios en negro y la evasión impositiva.

Los pagos digitales, sin embargo, nada tienen que ver con las criptomonedas. Tampoco la mayor de estas, el bitcoin, con una participación en el mercado del 80 por ciento que no es creada por un banco central, sino por una red. Las monedas digitales, a diferencia de las bancarias, no son de curso obligatorio, es decir, nadie tiene por qué aceptarlas si no lo desea. Además, no existe garante en última instancia. En el caso de las monedas “reales” son los bancos centrales los que siguen dando crédito cuando nadie más está dispuesto a ello.

Los riesgos de las criptomonedas

“Las criptomonedas no tienen la capacidad funcional de regular y garantizar una circulación monetaria ordenada”, dice Vöpel creador del estudio “El futuro del dinero”. “Pero, donde de cualquier manera no existen ni sistemas bancarios operativos ni la correspondiente infraestructura, las criptomonedas podrían adquirir cierta importancia”, agrega Quitzau.

Las criptomonedas están basadas en la tecnología de la cadena de bloques. Una cadena de bloques es un banco base de datos descentralizado, formado por unidades diseñadas para evitar su modificación una vez que un dato ha sido publicado. Eso permite identificar a los participantes en las transferencias monetarias y asegura una detallada documentación de los procesos.

No obstante, hay riesgos. Si una deuda en bitcoins se paga con bitcoins, el riesgo es menor. Pero si con bitcoins se paga una deuda en dólares, el monto en bitcoins puede multiplicarse si el tipo de cambio entre una y otra moneda ha caído mucho. Por el contrario, si el tipo de cambio sube, vale la pena esperar un par de días más para pagar la deuda, porque se necesitarían menos bitcoins. Todo parece indicar que, hasta nuevo aviso, parece mejor seguir pagando con la moneda respaldada por los bancos centrales.

Venezuela en Moneda Virtual

En nuestro país, el bitcoin, cada vez es más popular. El valor de la moneda digital bitcoin crece y crece. Y una de las causas es la crisis que atraviesa Venezuela. El aumento de la demanda en China y la depreciación del yuan es el principal motivo de que la moneda virtual, haya superado los US$1.000 por primera vez en tres años.

Pero, según los analistas, la inflación venezolana, la devaluación del bolívar y el mercado de cambio paralelo en el país sudamericano también han hecho su parte. El bitcoin es fruto de transacciones en internet realizadas a través de miles de computadoras y es usado como refugio monetario y como forma anónima de mover dinero en todo el mundo.

Ya para 2016 fue la moneda de mejor rendimiento en todo el mundo, con un crecimiento del 125%. 6 cifras curiosas que muestran el escaso valor de los billetes en Venezuela. Con el control cambiario venezolano, cada vez más personas buscan acceder a la criptomoneda para transacciones por bienes y servicios en el exterior.

Los factores que explican el buen comportamiento de la criptomoneda son varios, le dice a BBC Mundo David Moskowitz, fundador de Coin Republic, una web basada en Singapur especializada en bitcoin. “El incremento desde noviembre 2016 podría deberse a la desmonetización de India seguida por los controles de capitales de Venezuela y a los rumores de acciones similares en otros países”, explica. “No había dinero en ningún lado, esto era desesperante”: el caos en Ciudad Bolívar tras los saqueos masivos por la crisis de los billetes en Venezuela y Kevin Charles, gerente general de Surbitcoin, destaca que cada vez son más los venezolanos que están apostando por la moneda virtual.

“Sin duda alguna la situación en Venezuela hace eco internacionalmente sobre los beneficios del bitcoin y existe cierta demanda interesante cada vez mayor por la criptomoneda”, le dice a BBC Mundo. Surbitcoin se considera el primer mercado de bitcoin de Venezuela.

Más mineros

Aunque no existen datos oficiales y aún es una práctica minoritaria, la crisis en Venezuela y sus consecuencias -devaluación del bolívar, inflación, escasez- está llevando a que cada vez haya más mineros, como se conoce a los buscadores de bitcoin, que de alguna manera son los modernos buscadores de oro.

“En Venezuela existe una comunidad muy grande y madura en el área de las criptomonedas, lo cual ha permitido que venezolanos con capitales que escuchan a sus amigos hablar del tema se aventuren a invertir en equipos de minería”, agrega el gerente de Surbitcoin, web que ejerce de intermediario. Venezuela, a diferencia de muchos otros países, presenta grandes ventajas competitivas para los mineros, en especial “lo barato de la energía”, explica Charles. Y es que para lograr bitcoins se requiere una potente computadora que consume en sus operaciones una gran cantidad de energía.

Entrevistamos al economista Asdrúbal Oliveros, Miembro de Ecoanalítica sobre esta nueva manera de inversión en dinero digital y estos fueron sus comentarios.

¿Cuál es el futuro del Bitcoin en los mercados nacionales y personas sumadas en su red? ¿Tenemos futuro o el futuro nos termina involucrando en su dinámica?

Las criptomonedas constituyen un refugio ante la inflación desbordada de los últimos meses. Son activos líquidos, fácilmente transables en bolívares y en divisas, basados en el anonimato de las transacciones garantizado por encriptación y una red contable de bloques descentralizados.

En ese sentido, si la economía venezolana se aproxima a un escenario de hiperinflación, su demanda podría crecer considerablemente en el futuro cercano. No se puede conocer cuántos venezolanos están sumados a su red, precisamente por su naturaleza anónima y descentralizada, pero podemos conocer aproximadamente cuantos bitcoins se compran y venden en bolívares.

Este número fluctúa en torno a un valor de USD 1 MM/semanal. En términos relativos, podría considerarse del tamaño de una mesa de dinero grande. En cuanto a su volatilidad en bolívares, parece reflejar enteramente el efecto de depreciación del tipo de cambio paralelo y la fluctuación del tipo de cambio Bitcoin-Dólar.

¿Venezuela está preparada en estos momentos, para trabajar sobre esta plataforma de nueva modalidad de dinero electrónico?

Si. El sector privado solo tendría que informarse sobre cómo adquirir y transar bitcoins. En cuanto a marco regulatorio, no existe mención a las criptomonedas como activos en la legislación venezolana. En este sentido, no es ilegal transarla en bolívares.

Sin embargo, el minado de bitcoins se encuentra en un plano regulatorio diferente. Ha habido casos de personas detenidas y procesadas por robo de energía eléctrica al utilizar tarifas subsidiadas para alimentar minadoras, especialmente en el estado Carabobo. En este sentido, el trading de bitcoins es legal (se encuentra en un vacío regulatorio) pero su minería es terreno más turbio.

¿Nos estamos organizando para manejarlo? ¿Puede hablarme de algunos organismos qué lo estén haciendo? Y de cara al futuro del mundo, ¿Venezuela está tomando previsiones para ser abanderado en esta nueva modalidad?

Venezuela transa más bitcoins en moneda nacional que Argentina, México ó Colombia. No parecen haber iniciativas regulatorias enfocadas en las criptomonedas. Ni proyectos de ley o discusión de los mismos en la Asamblea Nacional. Como mencionaba anteriormente, existen elevados incentivos para utilizar a las criptomonedas como instrumentos de cobertura inflacionaria. Por ello, podemos esperar que las criptomonedas se conviertan en un activo cada vez más popular en el país, finalmente nos aseguró Oliveros.